Download Las Doce Claves de la Filosofía Completa PDF

TitleLas Doce Claves de la Filosofía Completa
File Size3.7 MB
Total Pages144
Table of Contents
                            SOBRE  LA  PRACTICA DE  BASILIO
	El Pactolo y sus inmensas riquezas, el Ebro que produce oro
		Que es el fruto que lleva el árbol del Jardín de las Hesperides
		Él sacó de la Colquida el vellocino de oro
		Cuando él cedió ante la ley humana, nos dejó
		Tu tienes aquí lo que admiras y lo que tu quieres imitar
PREFACIO
DEL  HERMANO   BASILIO  VALENTIN
DE  LA ORDEN  BENEDICTINA
RESPECTO  DE  LA  GRAN  PIEDRA
DE  LOS  SABIOS  ANTIGUOS
PRIMERA FIGURA
SEGUNDA  FIGURA
                        
Document Text Contents
Page 1

HERMANO BASILIO VALENTIN

de la Orden de San Benito

LAS DOCE CLAVES

DE

LA FILOSOFIA

Traducción, Introducción, Notas

Y Explicación de las Imágenes

por Eugenio Canseliet

Traducción al español

por Fanfarrón Riendas Villa del Campo

1

Page 2

2

Page 72

En mucha agua, cualquiera puede ser fácilmente ahogado, y en poca agua ser
secado sin dificultad, por el calor del sol y no es menos estimado de nadie

Por esta razón, a fin de alcanzar la meta deseada, que sea respetada una cierta
medida en la mezcla de la sustancia licorosa de la Filosofía; que lo más grande no sea
demasiado abundante y no abrume a la parte más pequeña, a fin de que lo débil no sea
demasiado débil ante lo más fuerte, que la generación no sea impedida y que se pueda
ejercer una igual soberanía. En efecto, las lluvias numerosas son dañinas para los frutos y
las sequías excesivas no aportan ninguna verdadera perfección. En consecuencia, si
Neptuno ha preparado su baño convenientemente, pesa bien el agua permanente y
reflexiona, con un cuidado todo particular, para que no hagas por eso nada que sea
demasiado o no lo bastante (129).

El hombre doble ígneo se debe alimentar de un cisne blanco; ellos se destruirán
mutuamente y, de nuevo, volverán a la vida. Y el aire de las cuatro partes del mundo se
apoderará de tres cuartos del hombre ígneo encerrado (130), a fin que el canto de los cisnes
pueda ser oído y, de sus adioses, expresados los tonos musicales. Entonces, el Cisne, asado
será la comida del Rey y el Rey ígneo amará mucho la voz agradable de la Reina, la
encenderá con su gran amor y se saciará de ella hasta que los dos desaparezcan y se fundan
juntos en un cuerpo.

Se dice ordinariamente, que dos pueden sobre pasar y abatir a un tercero, sobre
todo si ellos tienen la ocasión propicia de ejercer su malicia. Además, sabe, con verdadero
fundamento, que debe venir un viento doble llamado Vulturnus, después enseguida uno
simple llamado Notus, los cuales desde el este y del sur, soplarán impetuosamente. Cesando
la actividad de estos, con la condición de que del aire se haga agua, tu creerás, con
seguridad y audazmente, que de lo espiritual será hecho lo corporal y que, por las cuatro
partes del año, en el cuarto cielo, después que los siete planetas hayan ejercido su poder, el
número dominará, acabará su curso en la parte baja del palacio y esperará el más severo
examen; al fin, estos dos enviados, habrán dominado y hecho perecer al tercero.

En este mismo lugar el conocimiento de nuestro Magisterio esta en el más alto
punto necesario. Porque falta que la separación y la conjunción sean bien hechas para que
el arte libere sus riquezas, y la balanza no debe estar falsificada por pesos inexactos. Este es
el escollo de nuestro plan, que estás empeñado en solucionar, esta fase capital por el cielo
del arte, por el aire y la tierra, con el agua verdadera y el fuego perceptible, en la
disposición de justo peso, sin ninguna falta, así como yo te la he expuesto con verdad.

72

Page 73

73

Page 143

comienzo de su trabajo. En consecuencia, es de ésta vid que él deberá extraer el
jugo, según el consejo de Raimundo Lulio, a fin de obtener sus � �
��� ��
de los que
uno es �����
y el otro � $ � Sin embargo, no alcanzará esta meta y la operación
proyectada no tendrá éxito sin la ayuda de la sal o *��)
������ �
Porque éste es el
��� ��
el � �����
el ���'��� �
el �����
robusto ofrecido a la vid hermética cuya
constitución débil y enfermiza exige que ella sea asistida. Este tutor, sustituyendo
su propia materia por la más frágil del vegetal simbólico, le da únicamente el
apoyo de su vigor y de su resistencia, sin modificar ni quitarle ninguna de sus
virtudes intrínsecas. De este modo el *��)
������
no aporta a la ������ ni
confusión ni sombra, aunque él la )�����
�������� ���� y se yergue en fiel, en
perseverante protector de la quintaesencia celeste de la que ella está totalmente
impregnada.
Por eso es que el Cosmopolita- lo hemos señalado en el pequeño tratado que
precede las Doce Claves- describe alegóricamente al fuego secreto como el
)�����+�
inexorable, el $��/
y el ��������
o ������� de las prisiones donde el azufre
permanece cautivo y sometido a su voluntad. Y si el Adepto lo llama &����� �
no es
que él quiera indicarnos de donde obtiene su origen éste fuego, sino solamente
para hacer notar ��
� � ������
��)��
!��
��
� �
� �
��
� ����� �
dicha coloración
es el signo manifiesto del acceso al primer régimen de la Obra, el comienzo, el
despertar de la vida mineral.
Que se tome bien en cuenta lo que acabamos de escribir, la cosa vale la pena;
se buscaría vanamente una verdad de este orden en las obras de los mejores
filósofos, expuesta tan claramente.

(167) En esta �������� cuidadoso de respetar la disciplina tradicionalmente
impuesta que él recuerda de sus predecesores, Basilio Valentín a su vez, hace uso de
la ambigüedad para sus últimos consejos respecto del fuego. De este modo, subraya
su doble esencia, material y espiritual, visible y oculta, evocando además, ese triple
horno del que los Antiguos hicieron su alegórico y misterioso ���� �"
“ ... del que su significado es ser un fuego inmortal, porque el siempre da el
fuego con igualdad, y continuamente en un mismo grado, vivificando y nutriendo
nuestro compuesto desde el comienzo hasta el término de nuestra piedra”
(Raimundo Lulio. 8�������� �

8���������� ���
��
%���� ����
en K���� ���
���

���� ���
1754, tomo IV p. 301).


El atanor tiene tres etapas. De los tres fuegos que intervienen en la Gran Obra
y que ahí permiten la elaboración de un cuerpo nuevo, totalmente desconocido por
la ciencia química actual, el �/�*��
representa lo que los Maestros llaman el *��)

��������
o el espíritu vital escondido en la parte homogénea y limpia de la sustancia
metálica; el *��)
����������
desprendido por la acción del fuego elemental en el
curso del trabajo, se disimula en el interior de un compuesto salino preparado por el
mismo artista, con la ayuda de materiales extraños, servidores momentáneos del
trabajador, compuesto conocido solamente bajo la denominación de *��)
������
o
������
���+��� ; en cuanto al *��)
� ����
�������
que es el animador externo de
los otros dos, es aquel de nuestros fogones cualesquiera que ellos sean y el resultado
de la combustión de toda materia propia para este fenómeno, sólida, líquida o
gaseosa. Él es llamado � ����
�������
porque es un verdadero tirano, tiende siempre
a dominar, si no se le pone cuidado, a disociar, destruir, expulsar o calcinar los
productos jóvenes y tiernos que él debe conservar y madurar con el más grande
cuidado. Por eso es que la sabiduría ordena tratarlo con discernimiento, moderando
sin cesar la actividad cauterizante y disgregadora del *��)
� ����
�������


143

Page 144

herramienta de dos filos, ciertamente indispensable, pero cuyo empleo debe ser
reglado y dosificado con prudencia, si no se quiere exponer a perder en un instante,
el fruto de los trabajos anteriores.
Bajo la acción excitante del fuego contra natura, el fuego innatural transmite
su propio movimiento, su energía catalítica al fuego natural del azufre. Éste,
agitando y batiendo el baño, reúne las partículas homogéneas diseminadas en la
masa mercurial, las aglomera, las ata gracias a su poderosa facultad de cohesión,
después, habiendo formado así un nuevo cuerpo, lo extrae y lo aísla del agua para el
más grande beneficio del arte y la más pura alegría del artista.
Después que hemos hablado del “horno verdaderamente secreto que jamás
ningún ojo común haya visto” Filaleteo describe el otro, el de todos los laboratorios:
“ Sin embargo existe otro horno que llamamos común, que es nuestro Enrique-
el-lento (Henri-le-lent) y que será fabricado con ladrillos, y de tierra de alfarero, con
láminas de hierro y cobre convenientemente cimentadas” (�@8�����
��
�������
op.
cit., XVIII, párrafo 9)
Y nosotros estamos bien inclinados a creer que el Adepto en éste lugar haya
jugado fonéticamente, con la palabra INRI, formada por las siglas de la cruz, que los
alquimistas interpretaban como: ��
��������/�
������
��
��� ����
� �
��
*��) �


IGNE NATURA RENOVATUR INTEGRA.

Las Notas 162 y 163 hacen referencia a los símbolos gráficos de Marte y el hierro
(una esfera con una flecha superior inclinada a la derecha del observador, también es
el símbolo de masculino), de Venus (una esfera con una cruz en su parte inferior y
también es símbolo del Cobre y de femenino).
El otro símbolo empleado es el del Mercurio, un triángulo con una cruz inferior.









144

Similer Documents